CERCEDILLA,CAMINO PURICELLI,DUCHA ALEMANES (final para otro Grupo:LA DEHESA/7:10/7:55/ N.MINISTERIOS CERCANIAS,VIA 1, 14/02/12
Llego a Vinateros , cambio de dirección y espero seguro de que los que bajen pasarán delante de mí. Pasa la hora señalada,7:10 , y nadie baja. Llegan las 7:20 y nadie baja.Compruebo fecha y hora y sí,estoy en mi
sitio.¿Llamo a un compañero?¿ Y si no ha venido y lo despierto?,vaya faena. Me doy cuenta de que estoy en la parte opuesta del anden . Han bajado por la otra y no los he visto. Me meto en el metro y sigo hasta N.Ministerios.Estoy en la planta -3 y tomo el ascensor hasta planta 0. Me encuentro con Luis,nuestro mejor informador, y nos dirigimos a la Via 1. Allí en la parte delantera está el grupo. Algunos toman el desayuno y alguien invita por algo. Tras unos minutos de espera tomamos el tren a Cercedilla. Podemos sentarnos pero va basante gente en esa dirección. Nos quitamos los chuvasqueros y ropa de abrigo y colocamos arriba las mochilas para ir cómodos. Pasan las estaciones una tras otra: Chamartin,Ramon y Cajal, Pitis (aqui se sube un senderista),Pinar y 9 más . Al pasar por El Pardo vemos a los ciervos pastando a su hora de costumbre. El día esta nublado pero quizás aparezca el sol. El rocio brilla en la hierba y en las estaciones hay muy poca gente,hace frio, 1 grado . Pasa nuestro informador dando fotocopias del recorrido .Iremos por el valle de la Fuenfria y estaremos entre árboles.
Evitaremos así el aire que aumenta la sensación de frío. En algunas paredes de la humbría del trayecto aparecen pequeños montones de nieve . Llegamos a Cercedilla y nos acecamos a un bar fuera de la estación ,pasada la parada del autobús y subiendo unos escalones . Está cerrado. Vuelta a la cafetería de la Estación . Antes pasamos tres o cuatro a comprar pan tierno. Los servicios de la estación estan cerrados, el de hombres y el de mujeres. Algo extraño pasa ,¿los dos?A la vuelta me enteraré de que han explotado las cañerías porque se han helado . Por eso los han cerrado. Un café caliente entona la salida.
Cogemos la bajada al puente de la vía del tren , frente a la casa donde vivíó,dicen, Paquito Ochoa .Se ven unos vehículos junto a una especie de garaje. Nuestro mejor informador nos invita a cruzar el tunel-puente sobre el que cruza el tren hacia Segovia. Algunos le seguimos, otros esperan. Inmediatamente la calle sigue sobre otro puente casi perpendicular al anterior,que cruza el arroyo de la Venta. El puente no se ve y más adelante nos desviamos a la derecha para contemplarlo. Es un magnífico puente romano de altos muros ,piedra sobre piedra,pero no de piedra labrada sino piedra de la zona sin labrar.Destacan las piedras pequeñas que rellenan los huecos de las dovelas. Todavía se conservan
como si no se hubiese caído ninguna. Es de un solo arco de herradura.Han pasado casi mil años cuando los romanos ,siguiento los valles para tener agua cercana, cruzaban por aquí la Fuenfría para pasar la Sierra de Guadarrama sobre un lecho de piedras.Ahora se llama el Puente del Molino.
Volvemos sobre nuestros pasos y cruzamos de nuevo los dos puentes, el romano y el tunel-puente para desviarnos a la izquierda con los demás e ir subiendo un empinado trecho hasta descubrir el camilno Puricelli. Antes dejamos pasar un autobús que a penas cabe por el túnel.Sí, es apellido italiano ,el de una empresa que hizo una carretera con menos pendiente por la ladera, más alta que la calzada romana.Hizo un tramo a la salida del pueblo y otro en la parte alta de la Fuenfría pero no se terminó. Después se unieron para formar una pista. .La carretera está hecha con piedra de la zona y es más ancha que la calzada romana Y con una fila continua de piedras en medio.Son mucho mas pequeñas que las usadas por los romanos.Respirar es un placer que se nota más si te acuerdas que en la ciudad donde vives ni ha llovido ni ha nevado hace tiempo.El aire es menos aire que el que aquí se respira.Los pinos silvestres nos rodean y estan limpios de arbustos para evitar los incendios. Vamos subiendo y termina el Camino Puricelli .Seguimos y llegamos al Hospital de Terminales (aquí estuvo varios años .dicen,Clua, el gran senderista) donde una parada de autobús indica que puedes venir fácilmente. Bordeamos el Hospital y una cantidad considerable de coches está aparcada fuera del hospital. Un letrero a la entrada indica " Velatorio". ¿Será ese el motivo?, se oye decir . No lo sabemos y continuamos subiendo. Aquí ya suenan los pies al pisar sobre la nieve , ras,ras, ras ,da gusto pisar.Pero al lado de la nieve virgen están las zonas heladas. Hay que tener cuidado. Los desequilibrios hacen dudar al pisar, alguien se caerá. Las sombra de los pinos ha impedido que desaparezca la nieve y ya la tendremos hasta el final. La pista continúa y a la derecha ,en el valle entre los pinos, casas cerradas a cal y canto. Hace frío.Un caballo blanco busca compañía y nos mira desde su cerca junto a la cuadra. Parece un caballo árabe blanco ; es precioso.Un senderista le dirige unos silbos ,se acerca y el caballo mueve su cabeza .Es posible que espere a alguien. El senderista le recita en su interior unos versos:
Caballo blanco de espuma
que relinchas tu alimento
con crines blancas al viento
y trotes sueltos que abruma.
Espera pronto tu heno
que ya se acerca tu dueño.
Quisera caballo subir
y agarrarme a tu montura
para volar contra el viento
para gozar tu hermosura. El caballo le mira con sus ojos grandes y mueve su larga cola de blanca nieve.
La pista de asfalto conserva la nieve pisada y a tramos se transparenta el suelo. Las partes de sombra tienen hielo.Delante de mí camina un campañero y delante dos más.Uno dice : ¡Cuidado , aquí hay hielo! Al de atrás no le da tiempo y resbala . Cae al suelo como un tronco de árbol. Pero se levanta sin daño y sigue caminando. Todos se acercan ¿te duele algo?¿te duele algo? ¡son cerca de 80 años! Nada , nada, estoy bien ,dijo. Los demás lo hemos visto pero caeremos tres más. Yo mismo más adelante en una suave bajada. ¡Zas! ¡Zas! al suelo. Y con tiempo para pensar, estiré mi cuerpo cuanto pude apoyando mi cabeza sobre el brazo izquierdo y dirigiendo mi caída hacia la parte lumbar y espalda donde llevaba mi mochila; caí cual largo soy al suelo. Se repartió el golpe sobre todo mi cuerpo y no me opuse a la inevitable gravedad.Eso me salvó. Me levanté despacio ,recompuse mi figura y me acercaron la gorra caída en el suelo. Una de las naranjas que llevaba apareció espachurrrada , fue uno de los amortiguadores del evento. ¿Te duele algo? ¿te ha pasado algo? oigo detrás al unísono. Como un resorte dices, quitandote la nieve adherida a la ropa, ¡nada !¡nada! ¡no es nada!,aunque te hayas roto la crisma. Como si el orgullo de homo erectus consistiese en eso, en no caer al suelo, vencido por algo tan nimio como un resbalón .La primera caída fue en un recodo lleno de sombras de pino.
Al rato un ruído de leñador furtivo resuena en el bosque .¿Dónde estará? Suena por allí arriba. Los sonidos son muy continuos y secos : ta.ta ; ta,ta,ta. No puede ser un leñador. Es el único sonido en mucho tiempo. Se repite varias veces. Un senderista, de los más andariegos,sube a ver por una senda empinada con peligro de resbalar . Nadie le sigue . Es un pájaro, dice señalando entre los pinos, es el que pica los troncos de los árboles para hacer sus nidos y comer la larvas que encuentra. Un pájaro con fuertes plumas en la cola , en las que se apoya para dar golpes con el pico sobre el tronco,con bonitos colores .Es el pájaro carpintero. Su sonoro sonido retumba en el bosque .Por una vez lo pequeño se hace grande . Es el secreto del silencio del bosque . Parecía ¡un leñador!
El camino sigue y nosotros también hasta llegar a una especie de chalet cerrado de dos plantas con una explanada delante y dos coches aparcados dentro. En la pared existe el símbolo de los ingenieros ,creo. Debe ser un establecimiento dedicado al bosque, bien para los caminos ,bien para la madera. Alguien sugiere que nos hagamos una foto dentro desde la cancela, con el chalet al fondo y todo el suelo nevado. Así lo hacemos varios. Esta construcción la conocen los antiguos desde tiempo inmemorial. Salimos a una carretera asfaltada a 25 metros ,dejando paso antes a un todoterreno que acaba de llegar. En la carretera tomamos la parte de asfalto que no tiene ni nieve ni hielo.A ambos lados tiene nieve .Ascendemos comodamente pero a veces debemos desviarnos para no pisar hielo endurecido por los coches. Un poco más arriba llegamos al Chalet del Grupo de Peñalara , hotel ,pone en grafitti azul. Unos cuantos subimos .Antes hemos pasado el arroyo Majavilán primero y después el Marichiva que baja del collado de Marichiva. Llegamos a la pradera de los Corralitos donde una valla impide la circulación pública rodada. Existe una larga valla de madera junto a la carratera delimitando zona de aparcamento.Se nota que en verano es muy frecuentado . Intentamos continuar pero comienza a nevar con persistencia y decidimos volver.
Pero no olvidemos a los de Peñalara (http://penalara.org/), todavía existe ,ya centenario, y al que pertenecieron Negrín, Fernando de los Rios y otros de la época.Les llamaban "Los doce amigos" Los presidía Bernaldo de Quirós.Tenían varias casas en la montaña ,entre otras ,esta y la de Peñalara. Esta está abandonada y tiene trazas de haber sido utilizada con piscina y un espacio sin pinos delante y que me figuro con hierba. Detrás junto a la piscina hay una especie de contenedor vacío con dos ventanas y una puerta sin cristales. En otro momento no muy lejano,todavía se ve en una ventana la espuerta de goma de hacer el albañil la mezcla del cemento, han aumentado la altura y el número de habitaciones.Pero se paró por algun motivo. Tiene un porche con tres o cuatro columnas y ventanas tapiadas,donde nos refugiamos de la ventisca mientras el senderista documentado nos explica la historia del chalet y la vida de este famoso grupo llamado Peñalara , al que perteneció Francisco Giner de los Rios que evitó siempre mezclarlo con la política. Cuelgan goterones helados. Al volver a bajar del chalet por la cuesta llena de nieve surgió el miedo por las caídas. El mismo que avisó del posible culazo resvaló inesperadamente y se dió el culazo de la jornada.Era cuesta abajo. Había comentado que le gustaba ir de los últimos por si se caía y así no le verían. Iba en medio de todos.Nos reímos ampliamente con él pero la sangre no llegó al río. Un resorte lo levantó tan rápido que al volverme solo pude ver los efectos. Su cara iluminaba de un rojo intenso el entorno. Se trata de nuestro amable felicitador de cumpleaños. Todo fue un susto. A la vuelta , más abajo, alguien se acercó a regar un árbol,fue uno de nuestros poetas.Dejó los palos,dejó la mochila e inició los movimientos para la micción (mear es demasiado vulgar). En ese momento un resbalón inesperado cortó en seco sus intenciones y el acto reflejo encogió unos centímetro el puro encendido. Tras la caída incruenta se levantó presto para soltar, no sin esfuerzo, el grifo retenido. También se quedó en un susto.
Bajamos por otra pista más cerca de la calzada romana. Olvidamos La Ducha de los Alemanes, un lugar de aguas cristalinas, dice nuestro informador,donde venían a bañarse unos alemanes.El tiempo nos impide acercarnos Llegamos al Centro de educación ambiental Valle de la Fuenfría donde nos aprovisionamos de mapas e información. Te proyectan si quieres un video.Tambien tienen una pequeña biblioteca.Los martes a las 10:00 existe una excursion con guia gratis y otras muchas actividades. Seguimos a los que van delante y pasamos junto a una finca particular rodeada de un muro de piedra que encierra dentro, junto a la puerta de entrada, un puente romano, el Puente de la Venta.. Aguien lo permitió en su momento. Más adelante una especie de gran porche nuevo y solitario junto al río esta construido junto al camino. Se edificó para permitir las acampadas y poder hacer fuego , algo no permitido en el Parque. A la izquierda del camino un restaurante con buena terraza está cerrado. Abrirá en verano. Llegamos por fin calle abajo hasta la cafetería de por la mañana.Sigue cerrada y nos acercamos a la Estación. Es la hora de comer y tomar una buena jarra de cerveza.Los servicios siguen cerrados. El senderista informado no puede terminar de comer y salimos hacia el tren que sale a las 15:30. Alguien se ha olvidado un bastón y lo subimos al tren . Era de nuestro senderista ,alto conocedor del la Sierra y elevado amor al senderismo a pesar de que tiene que tener cuidado con las subidas prolongadas.Es cuestión de salud. Todos sentados, reposamos con animo de echar una cabezada hasta Madrid.Unos lo consiguen y otros no. Llegamos a Nuevos Ministerios y cogemos la linea 9 de metro. Todo ha salido a las mil maravillas.Han sido 15 km. y 9 horas fuera de casa.