NAVACERRADA-LA BARRANCA-VENTORRILLO-CERCEDILLA 7.20 Vinateros/N-Minist. 8.00,via 1
Llegamos con holgura a la via1 de Nuevos Ministerios. Salimos
(marcha inversa)
con la idea inicial de pisar la nieve. Pero solo pudimos ver algun nevero de lejos . El tren nos lleva hasta Cercedilla y de ahi pasamos a otro hasta Navacerrada. Me parece oir a A.Machado:
Lejos, Madrid se otea
y la locomotora
resuella,silba, humea
Y su riel metálico devora,
ya sobre el ancho campo que verdea.
Queda subir hasta la Venta Arias junto al monumento al montañero.El trecho más corto es empinado por camino estrecho pedregoso y cauce de aguas torrenciales. Llegamos.Es el momento de tomar un cafe con algo de bollería. Tomado el cafe cruzamos la carretera en dirección al camino que recorre la media ladera de las pistas recien preparadas para cuando nieve. Pero no hay todavia ni un copo. Entrados en el camino vamos subiendo hasta llegar al collado de las Guarramillas desde donde se ven algunos neveros cerca de la Bola del Mundo. Se oye el murmullo del agua del regato alimentado por el deshielo de la nieve . Una breve parada para contemplar los pantanos de la lejanía y las montañas del entorno. Es maravilloso. El tiempo acompaña.
Se ha decidio hacer el camino de la tubería hasta el Mirador de la Barranca y llegar al Ventorrillo ; desde ahí bajaremos a la ermita de S.Antonio de Cercedilla y desde alli iremos al pueblo a coger el autobus o el tren. Iniciamos la bajada por un camino de piedras sueltas hasta la fuente de la caña . Antes de llegar a ella nos desviamos a la derecha para seguir la cañería que aparece enterrada a tramos . Unos tramos son de cerámica y otros de hierro. Esta cañeria llevaba el agua durante varios kilometros hasta un hospital de tuberculosos construido en 1918 y derribado en 1994 cuando ya Fleming habia salvado muchas vidas y no era necesario ; estuvo abandonado durante muchos años.
La montaña por cuya ladera va la cañería tiene por la parte alta riscos picudos como un peine gigantesco pulido por el viento, es la Peña Horcon y la Peña Pintada. Un cuervo solitario grazna en una roca. Los pinos silvestres y aislados se retuercen por el peso de la nieve de invierno. La retama ,hierbas secas y ramas rotas de pinos caidos llenan el entorno ;tambien existe un arbusto cuyas ramas recorren y abrazan la roca con vayas redondas y negras, sus verdes hojas son abundantes y pequeñas. Las rocas estan pintadas de líquenes blancos y amarillos. En un tramo aparecen semienterradas dos tuberías,una de ceramica y otra de hierro. Se supone que primero la pusieron de cerámica y despues de hierro..
Más montículos siniestros a nuestra derecha y de frente el camino se mete entre pinos . Vamos siguiendo un camino bastante cómodo entre pinos y trozos doblados de la tubería ; ya se ve el mirador de la Barranca. Son las 12:00 y toca la manzana y derivados. Llegamos atravesando una pista y observamos las tres "vitrinas" expuestas donde se explica la linea de montañas que tiene en frente de cada una.Una mira hacia al Bola del Mundo , otra hacia Colmenar Viejo y otra hacia el sur, un pantano lejano,creo que es Valmayor. Sentados sobre las rocas y disfrutando de las maravillosas vistas terminamos el refrigerio. Levantamos nuestas posaderas y tomamos la pista hacia el oeste, es decir la que nos llevara a cruzar la carretera de Navacerrada en el Ventorrillo . Pero hasta llegar queda mucha bajada, varios kilómetros. Es una pista cómoda . Pasa precisamente junto a la explanada donde estuvo el hospital ; ya no queda piedra sobre piedra, solo alguna pared junto a la pista para retener la tierra y formar la explanada. A él dedicó A. Machado estos versos en su Flor de Verdasco:
Sanatorio del Alto Guadarrama
más allá de la roca cenicienta
donde el chivo barbudo se encarama,
mansión de noche larga y fiebre lenta.... (Otro poeta diría hoy:
Ningun alma de aquellas permanece
solo el agua del rio cristalina
con rumores de muertos por la fiebre
que gimen su larga y lenta agonía.)
Bajamos sin detenernos y vuelta tras vuelta vamos perdiendo altura entre un bosque de frondosos pinos silvestres. Solo al final ,cerca de la carretera, aparece una fuente con un buen caño de agua y pilón ,pero nadie se aprovisiona de agua y llegamos a la verja que impide la entrada de coches a la pista.
Hemos cruzado la carretera y subimos un trecho de 300 a 400 metros hasta llegar a unas casas que sirven de almacen de sal , es el Ventorrillo. Hay varios camiones cisterna para llevar la sal. Uno es ha averiado y estan arreglandolo. Hay una o dos máquinas quitanieves y varios camiones cisterna. Pasamos junto a la gran roca en cuyo pie figura una dedicatoria a un montañero y flores . Aquí construyó F. Giner de los Rios la casa de la Institución Libre de Enseñanza a finales del siglo XIX Pasamos de uno en uno por una verja y comienza el descenso entre pinos por un camino cómodo pero peligroso por la gran cantidad de piñas pequeñitas de los pinos silvestes . Si las pisas mal puede sobrevenir un esguince,lo peor para un senderista. Un helicóptero evoluciona lejos en el cielo como la otra vez que hicimos esta ruta. Hará prácticas? Por fin llegamos al pantano de Isabel II, Valdenmedio ; debe abastecer de agua a Cercedilla.De él sale una carretera asfaltada . A ambos lados hay pequeñas hogueras quemando restos de la broza que unos cuidadores del bosque controlan en la misma carretera. Es dura y los pies lo notan, es mejor andar por la acera de tierra. Caminamos por ella unos 200 metros y nos desviamos a la derecha ,por un camino de tierra que bordea fincas hasta llegar a 2 ó 3 kilómetros a la ermita de S. Antomio.Alguno continua el camino hasta el pueblo. La mayoria nos dirigimos a la ermita cuyo recinto con bancos de piedra y un campo de hierba invita al descanso. Tambien tiene una fuente con grifo en la parte de arriba junto a la ermita.
Son las 14:00 y toca comer. Se abren las mochilas y los bocatas ,las latas y las ensaladas hechas sobre la marcha van desapareciendo como por encanto y casi en silencio . La marcha ha sido de unos 15 km. y el cansancio se nota.. Terminadas las viandas y repuesta la bebida nos acercamos al pueblo . El autobus ya no se coge en las cocheras sino en una parada con marquesina, 100 metros antes de llegar a las cocheras. Alli se ve la estatua a Paquito Ochoa .Llega la hora y volvemos a Madrid. Tantas curvas por el camino hacen que algun compañero sienta mareo y llegue palido a Moncloa. Yo estoy tan cansado que sin poder dormir he venido con los ojos cerrados y me he librado. Todavia queda media hora para coger el metro y llegar a Moratalaz.